A
diferencia de la ruleta
europea, el cilindro de la Ruleta
Americana está dividido en 38 números
desde el 0, 00 (doble cero) al 36. Cada número está diferenciado
por un color. El 0 y el 00 son de color verde y los restantes son de color
negro y rojo en partes iguales.
El crupier gira la rueda de la Ruleta Americana y hace
rodar una pequeña bola de marfil en sentido contrario, la que dará
una gran cantidad de vueltas antes de detenerse en uno de los huecos del
cilindro.
La emoción de la Ruleta Americana es debida a
que hay muchas formas de hacer las apuestas, así como el nerviosismo
que genera ver como la bola gira y rebota hasta detenerse definitivamente
una de las celdas numeradas.
Este resultado y los inmediatos anteriores, son presentados en un panel
electrónico que favorece la elección de las futuras apuestas.
Las apuestas se efectúan sobre el Tablero de Juego que admite
muchas combinaciones posibles. Para poder jugar a la Ruleta Americana
es necesario hacer por lo menos una postura de la multitud de apuestas
posibles según se describe a continuación.